Cerramos el mes con un devocional que sin duda le va a encantar, porque el tema principal es ámese a usted misma, tanto como Dios nos ha amado.

Memoriza la palabra de Dios – Mateo 22: 37-38

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. Este es el primer mandamiento y el más importante

Adora al Señor

Cierre sus ojos y conéctese con Dios mientras escucha esta alabanza.

Medite en el tema de hoy: Dígase “yo me amo” y diga, “yo te amo”

Todo este mes estuvimos hablando sobre el amor propio y la autoestima, un mes de mucho aprendizaje y crecimiento interior. Ahora es momento de reconocer cuánto nos amamos, y decírnoslo a nosotras mismas. Usted merece mirarse frente al espejo y decirse lo mucho que se ama, por ser una creación divina de Dios, con un propósito único y especial.

Posiblemente haya días en los que despierte y no se sienta lo suficientemente importante, pero querida amiga y hermana, anímese. Para Dios usted es importante, usted es valiosa; Dios nos escucha y el nos nota, Él siempre está buscándonos.

Y es que Dios nos llama a amar, a amarnos a nosotras mismas y amar a nuestro prójimo. Dios la llama a dar un amor que cuesta y requiere esfuerzo, sí cuando hablamos de amar a nuestro Padre Celestial puede ser fácil, pero amar a otros y demostrar ese amor es un reflejo de cuánto le amamos a Él.

Cuando tenemos a Dios profundamente en nuestro corazón y nos dejamos abrazar por Él, por todas sus promesas y bendiciones, casi de forma automática podremos demostrarnos a sí mismas el amor que nos tenemos y el que sentimos por los demás.

Una dulce demostración de amor

Puede ser que otras mujeres también la pasen difícil, que les cueste tener una buena autoestima y valorarse como el maravilloso ser que Dios creó. La animo a que recorra su camino espiritual en compañía de otras mujeres, esto será de ayuda para el cuidado y beneficio personal.

De esta manera tendrá hermanas en Cristo que oren por usted, con quienes podrá intercambiar experiencias, y con quienes también puede apoyarse en momentos de soledad emocional. Esta es una linda forma de motivarse unas a otras a tener más amor y a hacer el bien.

Hebreos 10:24 dice: “Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras”.

Crecer espiritualmente es también crecer en amor propio, es un todo y será una mujer que agrada a Dios, con su forma de ser y vivir.

Reflexionemos:
  • ¿Me digo diariamente lo importante y valiosa que soy?
  • ¿Dedico un tiempo para animar a otras mujeres?
  • ¿Estoy amándome como Dios me ama?
Oremos juntas

Señor, infinitas gracias por amarme, por dar tu hijo por mí, por ese gran sacrificio y demostración de amor para que yo pudiese ser salva. Ayúdame a también poder llevar palabras de ánimo a otras mujeres que necesitan sentir tu amor, utilízame como instrumento de bendición para que más personas puedan sentirse abrazados con tu protección. Amén

Conéctate con Nosotros
Recientes
Comparte este devocional
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn