Esta semana veremos como todo nuestro ser debe ser sanado y estar en armonía para tener una sexualidad que glorifique a Dios y cumpla el propósito para el que fue creado.

Memoriza la palabra de Dios – Isaías 61:1

El Espíritu del Señor Soberano está sobre mí, porque el Señor me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado para consolar a los de corazón quebrantado y a proclamar que los cautivos serán liberados y que los prisioneros serán puestos en libertad.

Este es un buen momento para entrar en un tiempo de adoración personal a través de este canto:

Adora al Señor

Este es un buen momento para entrar en un tiempo de adoración personal a través de este canto:

Medita en el tema de hoy: ¿Cómo vivir una vida sexual sana bíblicamente?

Dios me ama profunda y completamente, puedo sentir vergüenza, condenación y autodesprecio cuando comprometo mi santidad y permito pensamientos impuros, pero la Palabra de Dios dice que soy preciosa a sus ojos—aceptada y valorada Isaías 43:4.

Acciones para vivir una vida sexual sana bíblicamente.

Punto A – Todo nuestro ser: cuerpo, mente, emociones y voluntad, necesita ser sanado o liberado de prisiones de engaño sin importar la etapa de vida en la que nos encontramos.
  • Si fuimos amadas, acariciadas por nuestros padres con ternura y pureza, tendremos la base para relaciones sanas a todo nivel. Si no lo fuimos desde allí empieza nuestra búsqueda por el amor que no tuvimos.
  • Si fuimos abusadas eso se reflejará en todo lo que hacemos con otros hasta que permitamos su sanidad.

 

Cualquier cosa que haga que un niño tenga mayor tendencia al pecado puede ser descrita como abuso o maltrato. Los abusos causados mientras somos niñas, son abusos producidos a Cristo mismo. Nunca seremos verdaderamente libres hasta que permitamos a Cristo sanar nuestras heridas.

Mateo 18:5-6 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

Salmos 147:3 Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas.

Lo que a usted le haya sucedido o lo que usted haya hecho no la define, lo que la define es quien es en Cristo. Usted es una hija amada de Dios!

Punto B – Necesitamos dejar todo bajo el gobierno y operación sobrenatural del Espíritu Santo.

Necesitamos libertad en todo nuestro ser:

  • Cuerpo: sano de experiencias de abuso sexual y/o indiferencia.
  • Emociones: sanas y libres del abuso emocional, sexual y la indiferencia.
  • Voluntad: libre y sana de un sentido de impotencia o incapacidad de mantener la dignidad, sanas y no expuestas al trato irrespetuoso e impuro.
  • Mente: sana de recuerdos, ideas (imágenes o palabras), creencias o mitos (mentiras) que limitan y deforman la experiencia de la sexualidad sana.

Romanos 8:14-15 Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios cuando él los adoptó como sus propios hijos. Ahora lo llamamos «Abba, Padre. 

El propósito principal de Dios para sanarnos de nuestras heridas es llevarnos a una relación intima y profunda con Él. Dios es nuestra única garantía, aquel que conoce todas nuestras necesidades es el único que puede satisfacerlas.

Para tener una vida que avanza es necesario tener una mente renovada y hábitos sanos que nos permitan tomar responsabilidad por nuestras propias faltas, sean estas consecuencias de las acciones de otros contra nosotros o no.

Reflexionemos

  1. ¿Alguna vez ha identificado lo que causa en usted comportamientos desordenados?
  2. ¿Puede identificar pensamientos o conductas sexuales que le produzcan temor o culpa? Si es así, no tenga temor, entrégueselo al Señor y pida su ayuda.

Oremos juntas

Señor Jesús, gracias por traer luz a mi vida y mostrarme tu verdad, hoy te entrego mis heridas y todo el dolor que hay dentro de mí, sana mi interior, decido perdonar todo abuso y traición que haya recibido y que me ha llevado a tener comportamientos desordenados que me impiden caminar hacia esa gloria que tienes para mí, restaura mi inocencia y mi integridad, te pido que llenes mi corazón de tu amor para ser restaurada completamente y que tu puedas ser reconocible en mí en cualquier etapa de mi vida, gracias Padre porque siempre fue tu plan rescatarme a pesar de mis dudas, enséñame a disfrutar de tu presencia. Amen.

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