Pasamos de aprender a entender lo que sentimos, hacerles frente a las emociones y queremos cerrar esta semana con un tema que vale la pena, es momento de tener dominio propio y saber actuar con sabiduría.
Memoriza la palabra de Dios – Proverbios 25:28
Una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas destruidas
Adora al Señor
Abra su corazón y conéctese con Dios mientras disfruta de esta alabanza.
Medita en el tema de hoy: Decide hacerte cargo de tus emociones
Hay días en que las emociones nos desbordan, días en que deseamos que simplemente todo pase. Sin embargo, somos llamadas a ser mujeres sabias y es aquí donde debemos demostrar esa cualidad que Dios nos ha dado. Porque no podemos dejar que las emociones nos dominen, se nos ha dado un espíritu de poder, donde podemos decidir y tener dominio propio.
Puede que haya momentos en que no queremos hacernos cargo de las emociones, pero debemos tener en cuenta que las emociones mal manejadas pueden destruir e incluso pueden llegar a incapacitar a las personas para sentir y amar, las emociones no enfrentadas pueden imposibilitarte y hacer que te estanques.
Así que es momento de pensar un poco en no dejar que eso que sentimos, sea tristeza, dolor, frustración o enojo, se salga de control. Aprender a mantener un equilibrio de las emociones es una oportunidad de mejora personal, es buscar cambios positivos basados en Dios para tu vida, en la iglesia, país, familia, matrimonio y relaciones. Mientras que, si no trabajas en el dominio propio, este puede afectarte más de lo que pudieras imaginar.
Y como lo dice nuestro versículo del día Proverbios 25:28, «Quien no controla su carácter es como una ciudad sin protección», en otra versión. Y un ejemplo claro que podemos dar de esto, es que, si actuamos con ira, o si guardamos algún resentimiento, esas emociones terminarán de destruir nuestro interior. Como lo dice, Santiago 1:20: “el airado no es capaz de portarse con rectitud ante Dios».
¿Cómo tener dominio propio?
Esto no es algo sencillo, no le vamos a decir que en el primer momento que lo ponga en práctica le va a funcionar; pero querida amiga, comience a pensar con mayor sabiduría y actuar con dominio propio, con el tiempo, los resultados serán maravillosos.
Estos son algunos pasos que puede seguir:
- Respire profundo: Cuando esté enojada, ansiosa o temerosa, respire profundamente al menos 10 veces.
- Piense en Dios: No existe nada mejor que traer a la mente la presencia de Dios en nuestra vida, sus promesas y su amor. Cuando sienta que los pensamientos están fuera de control, ore al Padre Celestial.
- Busque lo positivo y deje de enfocarse en lo negativo: Es posible que en ese momento lo negativo pese más, sin embargo, debe poner todo en la balanza y llevar sus pensamientos positivos, lo que edifica en el mayor peso.
Con el tiempo, con la práctica y determinación podrá experimentar un mejor dominio de sus emociones.
Reflexionemos:
- ¿Tengo suficiente dominio sobre mis emociones?
- ¿Qué hago cuando estoy ansiosa, enojada o frustrada? ¿Busco a Dios?
- ¿En qué me refugio cuando tengo emociones tristes?
Oremos juntas
Vengo delante de ti, para rendir mis cargas a ti, Señor, sé mi auxilio, mi sustento y mi soporte en los momentos difíciles. No solo cuando me siento triste o frustrada, sino también cuando estoy enojada, ayúdame a poder controlar mis emociones y tener dominio sobre ellas, a ejercer esa autoridad que como tu hija me has dado. Gracias amado Dios, porque sin ti, nada es posible.



